jueves, 16 de diciembre de 2010

yo solo era nada

Me superó más rápido de lo que dura un fósforo encendido en una tarde de viento,
al parecer nunca fui nadie para ella, tan si quiera un maldito estorbo
yo solo era nada.
Cuando ella para mi llegó a ser la razón de mis días,
la pasión de mi lápiz
y hoy el dolor en mi pecho.
Me cambió más rápido que el proceso del día a la noche,
ella decía que me quería, al parecer solo mentía,
nunca fui alguien para ella, ni si quiera nadie.
Cuando ella para mi llegó a ser la sonrisa de mi alegría,
el sueño de mi dormir
y hoy el motivo de mi llanto.
Porque me abandonó como cuando una madre descorazonada deja a aquel niño en cualquier puerta, así sin decirle nada.
Porque me dejó como si yo fuera un objeto inservible, algo sin corazón, sin sentimientos
y yo de verdad les juro que solo la quería;
Cuando al parecer nunca fui nadie para ella
yo solo era nada.

viernes, 26 de noviembre de 2010

tan siquiera me recuerda

y para qué me sirve recordar nuestro primer beso, si tan siquiera ella me recuerda,
nada,
ya me olvidó.
Yo le entregué mi alma,
mi todo
y ella solo me abandonó.
Yo les puedo afirmar cada lunar en su cuello y hasta el cambio de color en sus ojos dependiendo del tiempo.
y ella tan siquiera me recuerda, nada,
ya me olvidó.
Me partió el corazón en sus propios ojos y ella tan siquiera lo notó,
y yo que todavía aquí estoy, llorándola, despedazada
y ella tan siquiera me recuerda,
nada,
ya me olvidó.

lunes, 18 de octubre de 2010

Oscuro agujero

No veía nada, era oscuro,
estaba completamente  hundida en un agujero,
tenía frío, me encontraba perdida,
aveces sentía que ya no tenía vida.

Pero ella volvió y me iluminó más que la luna llena que nos acompañaba,
con el olor de su cuerpo me empezó a calentar.
De nuevo me besaba y yo me creía la persona más afortunada,
estaba con ella y absolutamente nada importaba, ni lo estrecho que fuera aquel hueco.

Me abrazada, y les juro que era como si al cielo me llevara,
aquellas palabras que me decía me hacían alucinar, y casi me volvían a enamorar;
hasta que me sonrió de esa forma inocente que solo ella sabe
y me dí cuenta de que volvía a caer como las cenizas de nuestros cigarros en aquel maldito caño.

Sí, solo estaba cayendo en otro agujero,
en otro más oscuro, profundo y frío del que estaba,
porque de nuevo me volví a entregar y ella solo otra vez NO está.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Juro que te devoraría

Si pudiera en estos momentos abrazarla YA,
nos juntaríamos con mis brazos,
nos estrujaríamos,
falleceríamos y resucitaríamos.

Le calmaría el frío,
la haría sudar,
no la soltaría,
la abrazaría TAN fuerte que sienta que va a explotar.

Sus maltratadas manos se las cuidaría,
contemplaría,
acariciaría
y nudaría con las mías.

Si pudiera besarla YA,
tocaría con mi boca sus labios,
esos tan suaves que tiene.

Se los lamería,
acariciaría,
se los mordería,
masticaría;
simplemente: la devoraría.

Su saliva me apetece,
la absorvería,
saborearía
y la tragaría;
no me importa si a ustedes les repugna,
pero creo que yo en adicta me convertiría.

domingo, 19 de septiembre de 2010

mariquitas de colores

No fue mucho tiempo, solo un fuerte abrazo que me llenó, me ilusionó y de nuevo me vació.
Un pequeño instante, solo un cruce de miradas que me enamoró, me revivió y como la última vez el corazón me partió.
Fue el más pequeños de los momentos, donde me besó la mejilla y de nuevo la deseé, me enrojeció y como a las mariquitas de colores me atrapó.
Un microsegundo, eso duró todo y sí, talvez fue nada.
Solo recuerdos y recuerdos que me hacen todavía llevar el tiempo MÁS GRANDE en llorarla, necesitarla, ansiarla y creo que nunca poder olvidarla.


*Aveces quisiera ser una mariquita anaranjada, de esas que te gustan, así me atrapes y nunca me quieras soltar.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Mi Pijama

Aún con mi pijama puesta me entumía con la puta brisa, pero de verdad quería esperarla.
Si me congelaba o no que importaba, yo solo quería mirarla.
Por más que me dolían mis pies, yo seguía parada para abrazarla.
Habían momentos donde sentía que ya no aguantaba, pero recordaba el sabor y dulsura de su último beso, y con el me reconfortaba.
Hace tiempo la espera terminó y si me place la vería a los ojos, aquellos claros que tiene y le diría todo lo que antes deseaba, pero todo cambió.
Aún así vente, quiero que me quites la pijama,
para recostarte en mi cuerpo,
beber de tus poros
y ojalá darte de esos besos que encantan.

y si sentimos lo de antes mejor*

martes, 24 de agosto de 2010

como el tele al tomacorriente

Simulé decirle algo en su oído, mientras los demás miraban
pero no hice más que hecharle el humo de mi cigarro en su cuello
y después besarlo pervertida y cuidadosamente para que solo ella captara mi deseo,
y así fue, nadie acató nada, tan siquiera mi amor de momento, que estaba a mi lado.

Me devolvió una mirada,
donde no hizo más que expresar las malditas ganas que tenía por lamer mis labios,
aquellos que también necesitaban de los suyos como el tele al tomacorriente.

Yo quité la vista de ella,
la misma que estaba apunto de delatar cuanto ansiaba por tomarla al suelo,
y me mordí los labios.

Después solamente no resistimos y en secreto nos encontramos,
te inhalé, te exhalé
me tomaste, me bebiste
sudamos y como el tele al tomacorriente nos conectamos.

domingo, 15 de agosto de 2010

luna de queso

Siempre le acariciaba el alborotado cabello que tenía,
me gustaba TANTO su sonrisa,
me encantaba su cuerpo
y sobretodo aquel particular lunar que tenía cerca de un pecho.

Yo era capaz de bajarle a su balcón la luna llena que amaba,
de buscar la más única flor que existiera, para que solo ella la tuviera.

Era capaz de alumbrarle su casita del árbol con puras luciernagas de noche
y después calmarle el frío con mis manos, mientras ella las contemplaba.

Si hubiera podido la llevaba a la misma luna para que comprobara que sí es de queso,
pero solo pude darle todo amor y nada más.

Cuando ella solo fue capaz de creerme su perro.

lunes, 26 de julio de 2010

acoplemonos

La extraño
la necesito
la quiero
la imagino
pero no la tengo.

Me siento
me fumo un cigarro
me estremezco
me desespero
y me hago amiga del tiempo.

¡YA!
Quiero que llegues YA!
Para verte
lamerte
respirarte
tocarte
y no soltarte.

Que me acaricies
me desnudes
me aprietes
me sientas
y de una vez me revivas.

Quiero que nos deseemos
nos entreguemos
nos acoplemos
nos mordamos
y nos besemos hasta que enloquezcamos.

miércoles, 14 de julio de 2010

explota mis pulmones

y es que les prometo haría cualquier cosa por verla, tenerla en mis brazos y susurrarle al oído cuánto la quiero.
Por verle esa sonrisa, la única que provoca la mía y me deja perpleja de tanta belleza.
Por respirar el olor de su pelo, de su cuello, de TODO su cuerpo; respirarla tanto que exploten mis pulmones.
Quiero besarla y tocarla de TAN pasionada forma, que sienta que le hago el amor con tan solo un beso.
y es que en serio les prometo haría cualquier cosa por verla, tenerla en mis brazos y susurrale al oído cuanto extraño verla.
Sí, la extraño tanto que me duelen mis manos por no tocarla, de tanto escribirle, de dibujarla, pero sobretodo porque no tengo las de ella sobre las mías.
Pero les aseguro que cada día lejos de ella solo me hace quererla más y más.

lunes, 28 de junio de 2010

belleza descorazonada

Aveces me invade el pánico.
Pero es que me recuerdas tanto a aquella mujer que me fascinaba,
la que me cantaba al oído y me hipnotizaba.
La misma que me mentía en la cara,
pero me besaba, porque sabía que así yo lo olvidaba.
La belleza que una vez pensé era el amor de mi vida,
pero un día cualquiera me dijo que ya no me amaba.
Aquella mujer de piel clara, pálida y blanda.
Oscura cabellera alboratada, larga y despeinada.
Labios rosas, dóciles e inauditos.
Y una agilidad tremenda en la danza,
que la hacía ver más hermosa, encantadora,
simplemente era tan inestimable observarla.

Sí, me recuerdas tanto a esa mujer que me fascinaba,
la que me presumía su francés al oído y así me atrapaba.
La que me engañaba,
pero en la cama me lo recompensaba; y yo como idiota lo olvidaba.
Aquella de dos amores,
que me hacía creer yo era la única dueña de sus besos.
La misma mujer que se ganó mi amor, me rompió el corazón
y un día cualquiera me dijo que ya no me recordaba.

Sí, me invade el pánico;
solo dime que no eres como aquella belleza descorazonada
y no te olvidas de la gente como si nada.

lunes, 21 de junio de 2010

me enrojecí

Recuerdo el primer beso que me diste,
me encontraba a tu lado fumando,
y de forma inesperada me besaste en la mejilla,

yo me enrojecí,
me puse chinita,



sudé deseo, respiré deseo



desorbité del espacio, me derretí, habité marte,

se me encogieron las costillas, se me estiró la sonrisa,
me explotó el estomago, de forma rápida maquinaba mi corazón,

me llené de sentimientos, me vacié de pensamientos,
quedé estática,



sudé deseo, respiré deseo

y de nuevo me enrojecí.

además de que me di cuenta de cuanto me gustas a mí.

lunes, 14 de junio de 2010

Te fuiste.
Por un momento creí era mi fin.
A Dios le pedí perdón, si era cierto que él existía pues que me perdonara,
creía que iba a morir o bien me ibas a matar.

Sí, perdón por haberte besado,
por haberte amado,
por haber hecho de tus poros los míos

Me arrepentí de conocerte,
de olerte,
de tocarte,
de haberte hecho el amor de la más delicada forma que jamás se puede olvidar.
Deseé no haberte conocido,
no haberme enamorado,
que no me hubieras mirado de la forma en que lo hiciste,
que no me hubiera dicho ¨te amo¨,
pero sobre todo de que no me hubieras dejado.

lunes, 7 de junio de 2010

Depués de varios actos de ¨odio¨ e hipocrecia,
con una palabra al oído ella volvío a caer, como
las lágrimas que salían de mis ojos al verla marchar.
De nuevo otro abandono me empezaba a atacar.
Donde estan mis cigarros? que ya quiero parar de llorar.

jueves, 3 de junio de 2010

Aquella Mirada


Hoy topé con un par de ojos,
pequeños,
quietos,
cansados
se veían heridos.

Nunca antes había visto unos con esa mirada tan profunda,
tan incomprendida,
capaz de reflejar tanta tristeza en 2segundos.

Una corriente de escalofríos recorrió mis brazos y espalda.

Ese par de ojos diminutos,
castos,
resentidos,
con ojeras de cansancio.

Con esa mirada única de tanto dolor,
de un abandono degenerado,
de un sufrimiento desmedido;
sí, aquella era una mirada malherida.

Ahora la corriente de escalofríos recorría mi estomago,
brazos
y pecho.



No pude evitar tirarme al congelado suelo desconsolada a llorar,
pues me había dado cuenta de que no era más que
mi triste reflejo.